Durante mucho tiempo, la humanidad ha operado bajo la ilusión de que el «desarrollo sostenible» es la meta definitiva. Sin embargo, en un mundo donde nuestras estructuras ecológicas y sociales muestran signos de agotamiento, sostener lo que está degradado ya no es suficiente. Necesitamos pasar a la acción y regenerar.
Este es el poderoso mensaje que nos deja el seminario web «Reservas de biósfera, desarrollo sostenible y más allá: transitando a territorios regenerativos», un panel donde expertos como Edward Müller, Melina Ángel y Rodrigo Calcagni nos invitan a reimaginar nuestra relación con el territorio. Ya no se trata de esperar a que instituciones centralizadas solucionen la crisis; el cambio debe gestarse de forma radical, orgánica y desde las bases comunitarias.
«Si quieres cambiar un sistema no luches contra él, crea uno mejor que haga obsoleto más rápidamente al anterior». — Edward Müller (citando a Buckminster Fuller)
Pilares para transitar hacia la Regeneración
A lo largo de este diálogo entre Costa Rica, Colombia y Chile, los expertos delinearon la hoja de ruta para pasar de conceptos abstractos a un verdadero «despertar de la conciencia» en nuestros territorios:
- De lo Sostenible a lo Regenerativo: La sostenibilidad busca mitigar daños y mantener el status quo. La regeneración, en cambio, implica devolver la vitalidad a la tierra y a las comunidades. Se trata de emular cómo operan los sistemas vivos, desde corredores bio-agroforestales que conectan parches de bosques, hasta recuperar la fertilidad profunda del suelo.
- El Poder de la Gobernanza Local y el Territorio: Para que los proyectos tengan un impacto real, no pueden estar dirigidos únicamente desde esferas gubernamentales distantes. El cambio genuino requiere gobernanza y producción local. Cuando los habitantes (ya sea en una Reserva de Biósfera o en una «biorregión») asumen el liderazgo participativo de su entorno, el territorio se organiza desde la colaboración en lugar de la extracción.
- El Enfoque de Cuencas y Biorregiones: La naturaleza no entiende de fronteras políticas. Melina Ángel nos recuerda que cuando regeneramos el rincón de una quebrada, estamos impactando a una cuenca entera. Pensar como «biorregiones» nos permite reconectarnos de manera interdependiente, tejiendo redes que van desde el páramo local hasta grandes ecosistemas compartidos.
- Sanar el Trauma para Sanar la Tierra: La regeneración no es exclusivamente ecológica; es profundamente social y emocional. Estamos atravesando una crisis que también nos afecta a nivel humano (con aumentos en la desesperanza, especialmente en los jóvenes). Superar esta etapa requiere colectivizar los esfuerzos, sanar nuestros conflictos comunitarios y transformar las antiguas formas de relacionarnos hacia una «colaboración radical».
El panel cierra con una invitación ineludible: creérnosla. La regeneración no es una utopía inalcanzable, es un estallido de consciencia que ya está ocurriendo en las huertas, en las ecoaldeas y en los mercados locales. Somos seres salvajes y naturales; en nosotros reside el potencial absoluto para regenerar la vida en el planeta.