Frente a un escenario global de cambio climático cada vez más palpable, donde las olas de calor y la sequía azotan los suelos, la ganadería tradicional se encuentra en una encrucijada. El ingeniero agrónomo y experto Pablo Borelli, nos hace reflexionar con una analogía contundente: seguir haciendo negocios bajo el modelo actual, pensando que nada pasará, es como ser una empresa de automóviles negándose a diseñar vehículos eléctricos en el mundo de hoy.
En la Masterclass «La hora de la Ganadería Regenerativa», Borelli, uno de los referentes indiscutibles en Iberoamérica, desarma el mito de que «cuidar el planeta» significa producir menos o resignar rentabilidad. Por el contrario, nos enseña cómo el manejo regenerativo es un modelo de negocio que genera riqueza a partir del aumento del capital biológico y social.
«La regeneración no es actividad, la regeneración es un resultado… nadie es más bueno que sus actos». — Pablo Borelli
El Modelo de Negocio que Invita a Imitar la Naturaleza
El enfoque regenerativo implica un giro de 180 grados, un cambio de paradigma que pasa de las decisiones lineales y reduccionistas, a decisiones holísticas. En este modelo, «imitar a la naturaleza» deja de ser una frase poética para transformarse en un paquete tecnológico basado en procesos:
- El Suelo como la Alcancía del Productor: Cada ciclo productivo debe aportar una «moneda» más en forma de biodiversidad, retención de agua y cobertura permanente del suelo. Los suelos desnudos, según Borelli, actúan como radiadores que emiten calor a la atmósfera y disminuyen drásticamente nuestra capacidad de infiltrar el agua.
- La Bomba Bifásica de Carbono: El corazón del manejo regenerativo de las pasturas está en comprender esta bomba. El pasto entra en una «fase de carga» (creciendo y asignando energía a sus raíces), y luego es necesario descargarlo, un rol que antes cumplía la megafauna prehistórica y que hoy lo realizan nuestros herbívoros (vacas, ovejas, etc.) cuando planificamos correctamente sus tiempos de pastoreo y descanso.
- Márgenes Económicos que Rompen el Techo: A nivel financiero, los beneficios no se hacen esperar. Al disminuir hasta en un 80% los costos operativos (por el menor uso de fertilizantes químicos y maquinaria) y aumentar la carga animal, el margen bruto se eleva significativamente. Además, abre la puerta para monetizar el carbono capturado en el suelo, llevando los ingresos por hectárea a un nivel que el sistema convencional no puede igualar.
- El Valor del Capital Social: Borelli nos recuerda la importancia fundamental de crear un propósito inspirador para los equipos de trabajo. La ganadería regenerativa enamora y es atractiva para las nuevas generaciones de jóvenes que vuelven al campo al encontrar «causas que valen la pena».
En una década, la demanda global penalizará a los modelos de producción con una alta huella de carbono y premiará a quienes secuestran CO2 en sus fincas. Para Borelli, la decisión es simple: podemos adaptarnos hoy, aprovechando una enorme oportunidad económica y ecológica, o esperar a estrellarnos contra el «iceberg» para tomar medidas drásticas y apuradas.